Transporte de mascotas

[Importante: están prohibidos los perros sueltos en todo el Parque Nacional]

Los perros viajarán en la bodega del autobús. Solo podrán subir con los pasajeros los perros lazarillos debidamente identificados. El usuario depositará y sacará del trasportín a su mascota al inicio y al final del viaje.

Las mascotas podrán utilizar la parada de ida en el aparcamiento de Torla y la vuelta en las mismas que el servicio de pasajeros, no se aceptarán mascotas en otras paradas a la ida.

El visitante se hará responsable de que su mascota cumple las condiciones higiénico- sanitarias de vacunación y registro del animal. Se hará responsable de los daños y perjuicios que pudiera ocasionar.

Los perros deben estar habituados a este tipo de transporte, siendo el dueño del animal el responsable de los daños o perjuicio que se pudieran ocasionar tanto a terceros como al perro como consecuencia del comportamiento del mismo durante el viaje.

El número de perros por cada viaje no excederá de tres, adaptándose a la disponibilidad de los trasportines que disponen los autobuses. En el caso de agotar las existencias de trasportines se podrá suspender el servicio temporalmente.

El visitante podrá utilizar su trasportín particular en las mismas condiciones de transporte. La empresa no se hace cargo de posibles desperfectos ni los guardará en depósito. Será el usuario quien lo coloque y saque del trasportín al inicio y al final del viaje.

La compra del billete no da preferencia sobre el resto de pasajeros que se encuentren en la cola para tomar el autobús.

El acceso de los perros al autobús se realizará exclusivamente en el parking de Torla-Ordesa (salida del autobús) o en la Pradera de Ordesa (llegada del autobús).